Hablaremos en este artículo acerca de una de las paradas obligadas en nuestro Free Tour en Santa Cruz: el Patio de Banderas. Para empezar, diremos que el origen de su nombre viene de un haz de banderas que se encontraban pintadas sobre la puerta que da acceso desde la Plaza del Triunfo.

Este patio se utilizó como establo del Alcázar, por encontrarse ubicado entre el palacio y la ciudad, guardándose en él los carros dentro de la puerta de salida del Alcázar. Con el paso del tiempo se convirtió en un patio de vecinos; y hoy en día, todas estas viviendas se encuentran ocupadas por empresas, oficinas y asociaciones.

En las excavaciones realizadas hace unos años se descubrieron unos restos que se creen que pertenecían a una basílica cristiana, probablemente la más primitiva de la ciudad, paleocristiana. Desde el extremo más alejado de la plaza se puede observar una de las vistas más bonitas de la Giralda, con la muralla del Alcázar.

Desde el Patio de Banderas se entra en la antigua judería. Se dice que llegaron a vivir en ella hasta 2000 judíos. Éstos fueron ganando poco a poco puestos de trabajo importantes, altos cargos, etc., y algunos cristianos empezaron a temer que al final consiguiesen dominarles. Uno de los primeros conflictos tuvo lugar a raíz de la peste buvónica de 1348. Los médicos judíos convirtieron las sinagogas en hospitales, lo que provocó que, dadas las mejores condiciones higiénicas que tenían los judíos, afectara en menor medida al barrio de la Judería. Este hecho provocó que los cristianos pensaran que los judíos les habían envenenaban el agua. En el año 1370, el rey Enrique II ordenó que los judíos llevasen una señal distintiva para diferenciarse de los cristianos. A finales del siglo XIV se vuelve aún más radical el discurso contra los judíos, produciéndose el primer ataque contra una judería en España aquí en Sevilla en el año 1391. Tras este ataque, la judería desapareció propiamente como espacio cerrado, aunque mantuviera su trazado y su muralla, convirtiéndose buena parte de la población judía al cristianismo. Quedaron únicamente unas 60 familias practicando la religión judía.

La expulsión de los judíos tuvo lugar en el año 1483, por lo que los primeros años el barrio quedó prácticamente vacío y sus calles se convirtieron en zonas de vicios, prostitución, mucho alcohol y demás actividades de dudosa moralidad. La situación solo fue mejorando poco a poco con el paso del tiempo. A principios del siglo XIX, con la llegada de la ocupación francesa, se pretende recuperar el nivel del barrio, por lo que se abre la calle Mateos Gago y la Plaza de Santa Cruz. Actualmente, el barrio de Santa Cruz es un barrio de bastante nivel económico, muy turístico y muy seguro.