Comenzamos aquí una serie de artículos que hablarán de la estrecha conexión que ha tenido Sevilla con el continente americano durante los últimos 5 siglos. Lo haremos hablando del vestigio más importante que hoy nos queda de esa relación: el Archivo de Indias.

El Archivo de Indias se construye entre 1584 y 1598. En él fue donde se realizaban los intercambios comerciales de los principales productos que llegaban desde América. Se puede imaginar entonces que era un lugar con muchísima vida. Esta actividad acabó en 1717, debido a que el monopolio del comercio es trasladado a Cádiz, al no poder remontar los barcos el Guadalquivir, al haber aumentado de tamaño. En ese momento queda en desuso, llegando a ser en los años posteriores una casa de vecinos.

Posteriormente, se decide reunir aquí toda la documentación relacionada con América y Filipinas, que se encontraba dispersa en distintos archivos a lo largo de España: rutas, dibujos, diarios de navegación, tratados comerciales, etcétera. Este Archivo da prestigio a la Universidad de Sevilla, ya que cualquier investigador americanista puede venir y acceder a los documentos reales. Se cuenta que para poder leer toda la información que se encuentra en el Archivo habría que vivir cien vidas, aunque por desgracia, no se puede ver más que una parte, ya que la mayor parte está guardada. Entre otros documentos, se encuentran el Tratado de Tordesillas, documentos con la firma de Colón, Hernán Cortés o Pizarro, el acuerdo entre los Reyes Católicos y Colón para el encargo de buscar las Indias por occidente o el testamento de Juan Sebastián Elcano, entre otros.